
GIVE THE PERFECT GIFT
Erin Mills Town Centre Gift Cards are the perfect choice for your gift giving needs.Purchase gift cards at kiosks near the food court or centre court, at Guest Services, or click below to purchase online.PURCHASE HEREHome
Colosal guerra dominico-española 1863-65
Indigo
Loading Inventory...
Colosal guerra dominico-española 1863-65
Current price: $5.68


Colosal guerra dominico-española 1863-65
Current price: $5.68
Loading Inventory...
Size: Kobo eBook
*Product information may vary - to confirm product availability, pricing, shipping and return information please contact Indigo
Alocución del General Rivero al pueblo dominicano. Dominicanos: habéis visto los acontecimientos que momentáneamente perturbaron el orden en esta isla. Vosotros los habéis condenado como yo; tal vez yo lo he lamentado más que vosotros. El escándalo ha sido grande, el castigo era indispensable; lo reclamaba la vindicta pública, lo exigía la ley dictada para la seguridad de la sociedad, lo pedía vuestro propio interés, porque si habéis de tener paz, es preciso que los que atenten contra ella no queden impunes; la impunidad alienta los delitos. Que los castigos impuestos a los unos sirvan de escarmiento; que la clemencia usada con los otros sea apreciada. De vuestra cordura y sensatez, de vuestro buen juicio para saber apreciar lo que os conviene, espero que me ayudaréis a consolidar el orden, porque sabéis que sin él no hay ventura, no hay prosperidad, no hay porvenir; sólo hay desgracias, lágrimas y confusión. ...Yo deseo el bien, deseo que los días corran sosegados, y no haya motivo de aplicar el rigor; por eso cuando he tenido que castigar a algunos he sentido un gran dolor, y cuando he podido perdonar a otros he sentido un gran placer; pero hay casos en que la clemencia sólo se puede usar una vez, y la de hoy envuelve un compromiso para no tener que emplearla mañana si se repitiese la rebelión. Archivo General de Santo Domingo.
Alocución del General Rivero al pueblo dominicano. Dominicanos: habéis visto los acontecimientos que momentáneamente perturbaron el orden en esta isla. Vosotros los habéis condenado como yo; tal vez yo lo he lamentado más que vosotros. El escándalo ha sido grande, el castigo era indispensable; lo reclamaba la vindicta pública, lo exigía la ley dictada para la seguridad de la sociedad, lo pedía vuestro propio interés, porque si habéis de tener paz, es preciso que los que atenten contra ella no queden impunes; la impunidad alienta los delitos. Que los castigos impuestos a los unos sirvan de escarmiento; que la clemencia usada con los otros sea apreciada. De vuestra cordura y sensatez, de vuestro buen juicio para saber apreciar lo que os conviene, espero que me ayudaréis a consolidar el orden, porque sabéis que sin él no hay ventura, no hay prosperidad, no hay porvenir; sólo hay desgracias, lágrimas y confusión. ...Yo deseo el bien, deseo que los días corran sosegados, y no haya motivo de aplicar el rigor; por eso cuando he tenido que castigar a algunos he sentido un gran dolor, y cuando he podido perdonar a otros he sentido un gran placer; pero hay casos en que la clemencia sólo se puede usar una vez, y la de hoy envuelve un compromiso para no tener que emplearla mañana si se repitiese la rebelión. Archivo General de Santo Domingo.


![Letters From Egypt, 1863-65. [edited By Sarah Austin.]](https://cdn.mall.adeptmind.ai/https%253A%252F%252Fcdn.shopify.com%252Fs%252Ffiles%252F1%252F0655%252F8980%252F5233%252Ffiles%252F1_bc047757-e9b8-47ec-977d-f4d827eb7d0a.jpg_medium.webp)















