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Desafio a la Razon Satisfecha: (Paradojas, Maximas y Frases Ironicas)
Indigo
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Desafio a la Razon Satisfecha: (Paradojas, Maximas y Frases Ironicas)
By None
Current price: $35.83


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Size: Hardcover
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La vida es un payaso. ¿Qué otra cosa podemos esperar del "borrador" que "reparamos" en el pluscuamperfecto? Solemos evocar la idea de la suerte cuando nos va de lo mal a lo peor; pero si todo marcha bien estamos convencidos de que somos forjadores de nuestro propio destino. La muerte nos dota con su sentimiento preferido --la angustia-- que está dispuesta a extendernos su mano, si ve que pronto extenderemos la pata. Qué es un milagro sino lo absurdo condimentado con una pizca del encanto de lo imposible. En el fundamento de todo radicalismo se esconde una exigencia estética: no sólo de mejorar el mundo sino de erradicar cualquier huella de su imperfección. Casi todos los "carniceros" de la humanidad obtuvieron la "justificación" de sus acciones sangrientas en la convicción de que estuvieron consagradas por la "providencia divina", o por las "leyes férreas" de la historia. Nos rebelamos contra el destino en sus dos versiones: lo inexorable que a todos nos espera, y que nos resistimos a aceptar, y lo irreparable que ya ha acontecido y que quisiéramos que regrese. En el tedio somos como un gato saciado que continúa mirando como corren los ratones, pero ya no tiene gana de capturarlos. Hombre soy y ningún complejo diabólico le es ajeno a mi inconsciente. Ante la idea de infinitud, mi existencia es "casi nada". Es muy fácil pasar del "casi nada" a la nada. Sin embargo, no lo hago, porque entiendo que el "casi" es todo lo que tengo.
La vida es un payaso. ¿Qué otra cosa podemos esperar del "borrador" que "reparamos" en el pluscuamperfecto? Solemos evocar la idea de la suerte cuando nos va de lo mal a lo peor; pero si todo marcha bien estamos convencidos de que somos forjadores de nuestro propio destino. La muerte nos dota con su sentimiento preferido --la angustia-- que está dispuesta a extendernos su mano, si ve que pronto extenderemos la pata. Qué es un milagro sino lo absurdo condimentado con una pizca del encanto de lo imposible. En el fundamento de todo radicalismo se esconde una exigencia estética: no sólo de mejorar el mundo sino de erradicar cualquier huella de su imperfección. Casi todos los "carniceros" de la humanidad obtuvieron la "justificación" de sus acciones sangrientas en la convicción de que estuvieron consagradas por la "providencia divina", o por las "leyes férreas" de la historia. Nos rebelamos contra el destino en sus dos versiones: lo inexorable que a todos nos espera, y que nos resistimos a aceptar, y lo irreparable que ya ha acontecido y que quisiéramos que regrese. En el tedio somos como un gato saciado que continúa mirando como corren los ratones, pero ya no tiene gana de capturarlos. Hombre soy y ningún complejo diabólico le es ajeno a mi inconsciente. Ante la idea de infinitud, mi existencia es "casi nada". Es muy fácil pasar del "casi nada" a la nada. Sin embargo, no lo hago, porque entiendo que el "casi" es todo lo que tengo.



















