
GIVE THE PERFECT GIFT
Erin Mills Town Centre Gift Cards are the perfect choice for your gift giving needs.Purchase gift cards at kiosks near the food court or centre court, at Guest Services, or click below to purchase online.PURCHASE HEREHome
El chirrión de los políticos
Indigo
Loading Inventory...
El chirrión de los políticos
By None
Current price: $8.32


By None
El chirrión de los políticos
Current price: $8.32
Loading Inventory...
Size: Kobo eBook
*Product information may vary - to confirm product availability, pricing, shipping and return information please contact Indigo
Escasísimas son las páginas humorísticas de Azorín. El gran prosista de Monóvar, en su delicada precisión, en su afecto delicuescente por lo menudo, en su escrupulosa hiperestesia, fue ante todo un retratista de paisajes y de ámbitos teñidos siempre de una atemperada cuanto honda nostalgia, y no obstante, nos legó esta curiosa farsa titulada El chirrión de los políticos. Se trata, como nos indica en su magnífico prólogo el profesor Ródenas de Moya, de una sátira donde evidencia todo el pudridero en que había acabado la política de la restauración alfonsina. Y, sin embargo, por lejana que pueda sonarnos esta etapa histórica, en esta denuncia sarcástica de Azorín reconocemos ce por be los mismos chirriantes y perniciosos excesos que tanto nos irritan del actual ejercicio de la política. Este detalle, en absoluto menor porque, mientras nos suscita una lacónica y, hasta cierto punto, descorazonadora reflexión, dota, ante todo, a este título de una inesperada y sabrosa vigencia.
Escasísimas son las páginas humorísticas de Azorín. El gran prosista de Monóvar, en su delicada precisión, en su afecto delicuescente por lo menudo, en su escrupulosa hiperestesia, fue ante todo un retratista de paisajes y de ámbitos teñidos siempre de una atemperada cuanto honda nostalgia, y no obstante, nos legó esta curiosa farsa titulada El chirrión de los políticos. Se trata, como nos indica en su magnífico prólogo el profesor Ródenas de Moya, de una sátira donde evidencia todo el pudridero en que había acabado la política de la restauración alfonsina. Y, sin embargo, por lejana que pueda sonarnos esta etapa histórica, en esta denuncia sarcástica de Azorín reconocemos ce por be los mismos chirriantes y perniciosos excesos que tanto nos irritan del actual ejercicio de la política. Este detalle, en absoluto menor porque, mientras nos suscita una lacónica y, hasta cierto punto, descorazonadora reflexión, dota, ante todo, a este título de una inesperada y sabrosa vigencia.


















