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La unidad en Hegel: Una fenomenología del concepto
Indigo
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La unidad en Hegel: Una fenomenología del concepto
By None
Current price: $13.99


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¿Por qué Hegel? Dicho en pocas palabras, porque a partir de su filosofía es posible pensar la unidad como autodeterminación . De ahí que el objeto de este libro no sea tanto defender la "diferencia" y la "multitud" –como si ellas fuesen lo contrario de la unidad, y como si esta fuera apenas el vacío, o a lo más el nuevo "lecho de Procusto"–, cuanto más bien se trata de mostrar que la unidad puede ser en sí misma libre y diferente.
La realización de esta unidad negativa e infinita debe entonces conjugar con lo otro, razonar lo heredado, asumirse como la totalidad de las diferencias y considerar a aquella diferencia como su verdad. Pero estas formas de unidad desarrolladas –unidades masivas, relativas y plenas; unidades concomitantes, constituyentes y soberanas; unidades singulares, particulares y universales, o unidades silogísticas– tienen lugar únicamente cuando ha sido forjado un bastidor de tejidos programáticos, o un juego de conceptos. En ellos se realiza entonces y al fin la circulación efectiva entre las esferas disyuntivas que despliegan la vitalidad creadora del "espíritu de un pueblo". Este problema, en cambio, aún no está resuelto, y es más bien una tarea por hacer.
¿Por qué Hegel? Dicho en pocas palabras, porque a partir de su filosofía es posible pensar la unidad como autodeterminación . De ahí que el objeto de este libro no sea tanto defender la "diferencia" y la "multitud" –como si ellas fuesen lo contrario de la unidad, y como si esta fuera apenas el vacío, o a lo más el nuevo "lecho de Procusto"–, cuanto más bien se trata de mostrar que la unidad puede ser en sí misma libre y diferente.
La realización de esta unidad negativa e infinita debe entonces conjugar con lo otro, razonar lo heredado, asumirse como la totalidad de las diferencias y considerar a aquella diferencia como su verdad. Pero estas formas de unidad desarrolladas –unidades masivas, relativas y plenas; unidades concomitantes, constituyentes y soberanas; unidades singulares, particulares y universales, o unidades silogísticas– tienen lugar únicamente cuando ha sido forjado un bastidor de tejidos programáticos, o un juego de conceptos. En ellos se realiza entonces y al fin la circulación efectiva entre las esferas disyuntivas que despliegan la vitalidad creadora del "espíritu de un pueblo". Este problema, en cambio, aún no está resuelto, y es más bien una tarea por hacer.


















